
Siempre mis alegrías, van acompañadas de tristezas.
Siempre que estoy acompañado, me siento solo.
Eres depresivo me han dicho. Yo creo que soy demasiado sensible, cualidad que eqivocadamente es más asociada a las mujeres, y definitivamente hay acciones y palabras que me llegan más profundamente que a los demás. Y todo como que se pone cuesta arriba, y casi sin darme cuenta, provoco heridas a aquellos a los que amo y hago sufrir a la que no debería sufrir por que la amo.
A veces pienso que todos somos actores, en alguna forma u otra, por que la vida nos presenta encrucijadas en las que debemos dar una cara que es totalmente opuesta a la que realmente sentimos.
Y entonces que difícil se me hace sonreír, ser la protección de alguien, darle seguridad a esa persona de que todo está bien, que todo tiene remedio, que no hay nada que temer, que tú la protegerás, que contigo está segura, y proveer un ambiente de seguridad, paz, tranquilidad y hasta un cierto estado de felicidad.
Y entonces hay que irse a quitar ese disfraz a nuestro rincón, dentro de nuestras cuatro paredes, que pacientemente siempre escuchan nuestros lamentos y llorar……si llorar y sacar toda la tristeza que nos ahoga por dentro, y gritar y decir y maldecir y preguntar sin encontrar respuestas por que estás en completa soledad, por que nadie te escuchará, ni nadie lo haría por que estás en silencio,………..y después poco a poco retomar la calma,………..pintar nuevamente la sonrisa en la cara y como siempre hacer y pretender que nada ha pasado.
Pero no pasa ni una hora y voy a buscarla, la abrazo y la beso, y como ocurre muchas veces, no cruzamos palabra alguna y veo en su carita que me entiende, pero en el fondo de su corazón, siento que no es así………