
El poema tanka tiene una larga historia, más de 1300 años documentados en Japón. Esta forma literaria nació para mandarse mensajes secretos entre amantes. Al llegar a casa en la mañana, después de pasar toda la noche con la amada, se hizo costumbre obligada de las personas cultas, escribir una nota obligada de agradecimiento por los placeres y hospitalidad recibidas la noche anterior. Se estila escribir los tankas en cinco líneas de 5-7-5-7-7 onjis (sílabas). Los pequeños poemas expresando los sentimientos propios eran enviados con un ramo de flores, un abanico, o amarradas a una rama. Estas eran enviadas por mensajeros personales, quienes entonces recibían algo de tomar, asi como la oportunidad de coquetear con las empleadas de la casa. Durante el tiempo en que el mensajero se quedaba en la casa, la recipiente debía escribir un tanka en respuesta a la nota matutina, el cual era enviado con el mismo mensajero de regreso.
Mi amigo Blood me invitó a participar para escribir un poema tanka. No puedo negar que me sorprendió la invitación, pues si bién soy un lector asiduo de blogs que se relacionen con poesía y demases, y he aprendido harto, nunca me ha dado por escribir, pues considero que hay que tener ese don especial para hacerlo y yo considero que estoy lejos, pero lejos de ser poeta. Acepté el desafío, pero tengo que dejar en claro que me asesoré.
Los poemas del tipo tanka no son muy difíciles de construir pues son cortos, consta de cinco versos de 5-7-5-7-7 sílabas. Un tanka puede ser un texto, dividido en cinco partes, usando treinta y un sílabas. Debe existir el concepto de "pivote", o eje del poema: en algún punto en la tercera línea va existir una imagen que relaciona o liga las dos primeras líneas con las dos últimas.