
Esto lo escribí por el mes de agosto de 2006, pero nunca lo publiqué. Ahora sí, aunque hayan cambiado las circunstancias.
El mayor logro moral de mi vida no es la crítica desmedida y sin fundamento que muchas veces he hecho a los demás, sin siquiera haber hecho una autocrítica a mi propio proceder, sino que puedo pedir perdón a quienes he ofendido. Con el transcurso del tiempo y la experiencia soy capaz de agachar la cabeza y reconocer mis errores. Pienso que todos deberíamos darnos cuenta que, lejos de ser una actitud humillante, reconocer nuestros errores nos enriquece como individuos y nos enaltece el alma.
Sabes perfectamente que no puedo vivir sin tí, que camino absolutamente perdido si no se de tí, y anoche sólo quería estar contigo nuevamente, mirarte a los ojos y reconocerte que me equivoqué y que desde el fondo de mi corazón, pedirte perdón mi niña linda. Me escuchastes con ternura y creo que me comprendistes.... una vez más.
Este poema sencillo es para tí y para nuestro amor:
Simplemente quiero que sepas,
Quizás no sea la persona ideal para ti,